Aventuras y desventuras del Inspector Máximo Disaster

Si has llegado hasta aquí, querido lector, es que estás muy aburrido. O que eres un fanático de las redes sociales.  O que buscas una página de contactos y —ya se sabe— una cosa lleva a la otra.  Sea cual fuere la causa, está claro que tienes tiempo de sobra y que estás dispuesto a derrocharlo y eso te convierte en el destinatario perfecto de la propuesta que voy a formularte.

¿Qué te parecería convertirte en lector, crítico y reseñador de mis trepidantes aventuras? Lo sé: no te consideras preparado para tan exigente cometido. No voy a negarlo: es muy posible que sea así. Pero hasta el momento eres el único que ha entrado en este blog y eso —en mi opinión— puntúa una barbaridad.

Así que busca un sillón cómodo, prepárate una cervecita —o una zarzaparrilla si no te van las bebidas fuertes—, inspira profundamente y pulsa con energía este enlace: la aventura ha comenzado y tú eres el protagonista.